Sweet Child of Mine...

Cuando echar de menos a determinadas personas es tu estado de ánimo permanente; hay días, semanas e incluso meses enteros, en los que te vas al suelo por completo.



Por suerte, siempre queda la música que tienes en común con esa gente. Y que de un modo u otro, te acerca a los que están lejos.

Uoooooooooo sweet child of mine...

Don't look back

El título de esta entrada podría formar parte de una bonita canción si no fuese porque no es de eso de lo que voy a hablar hoy. En mi descanso del asesino trabajo de Análisis de los Mensajes en Periodismo Impreso (AMPI para los amigos xD) me han recomendado un juego flash.

La verdad es que es difícil que un juego de este tipo me encante de la manera en que me ha encantado Don't look back. Pero es que... es muy diferente.



¡Vaya gráficos, eh! Atari total. El creador ha dado en el clavo porque ha conseguido un juego extraordinariamente fuído e interesante con unos gráficos, que aunque a la antigua, transmiten hasta la última de las emociones que se pretenden hacer sentir al jugador.

Pero lo mejor de todo son la banda sonora y la historia, inspirada en el mito de Orfeo y Eurídice y con un final... Que no os voy a contar.


En fin, probadlo, que es muy cortito y os va a gustar mucho. A mí ya me ha enamorado.

¿Te acuerdas de... estas canciones?

Lo que traigo hoy, aunque más tarde de lo previsto, vale la pena ser esperado.



 Poco o nada os voy a decir de lo que he encontrado navegando por internet ayer.Sólo deciros que si crecísteis en los ochenta y no os despegabais de la tele; descargaos lo siguiente y escuchad, amigos míos...


Y que no se os borre nunca la sonrisa que se os quede al final. Porque es la de verdad.

Para Manu. ¡Por su paciencia! (O no... xD)

¡Prueba superada!

Escribo esta breve entrada para decir que... ¡he aprobado Derecho!



La verdad es que estuve muy nerviosa durante los días de espera, porque no me quedé del todo convencida con la práctica que me tocó. Soñe durante dos días que me decían que aprobaba y luego no era así. Pero la realidad es que cuando miré el tablón y ví la nota, imaginé a la voz de Street Fighter diciendo "you win!" y aproveché que no había nadie en el pasilo en ese momento para hacer el baile de la victoria y dar un par de saltos.

Ya sólo dos de primero. El miércoles a por la siguiente.

Para mañana tengo preparado algo muy especial para los nostálgicos. ¡De regalo por estar tan contenta!