"Perdóname, Loly"

No. No es que me haya vuelto loca (del todo) aún. Es que hay cosas que, irremediablemente provocan una sonrisa.
Este mediodía, cuando conducía hacia mi casa tras salir de la Universidad, ví a lo lejos algo que me llamó la atención. Una sábana blanca colgaba de la barandilla de uno de los puentes que la atraviesan. La sábana estaba escrita con spray de grafitero y rezaba:

"Perdóname, Loly."

Y yo, como cualquier otra persona, sonreí.

Es curioso, porque a los dos minutos ya había imaginado perfectamente cómo había sido la situación: ella habría malentendido las cosas y él le está pidiendo perdón porque no puede vivir sin ella. Pero...
¿Y si no? ¿Y si el príncipe azul que escribió la pancarta y la colgó en un acto de aparente amor vívido y verdadero, fuese en realidad el mismísimo lobo vestido de cordero?

Da igual, porque siempre, siempre que veamos cosas así, sonreiremos. Siempre se nos podrá cara de estúpidos mientras pensamos "qué bonito" o "cuánto la quiere".

En todo caso, para la aludida: Si no encontraste en esa persona a tu ideal para compartir el resto de tu vida, siempre puedes quedarte con el Príncipe de las Hadas hasta que encuentres a alguien de verdad.



A mí siempre me hace sonreír...

La decepción de Gran Turismo PSP

Cuando las grandes compañías se aprovechan de los consumidores, deberían ser sancionadas. Así de clara y rotundamente lo escribo.



Las primeras noticias de la salida de un Gran Turismo para PSP fueron motivo de una gran alegría para los seguidores de la saga (entre los que me incluyo), aún a pesar de saber que Sony lleva aprovechándose de la franquicia de coches mucho tiempo para vendernos aire. Juegos incompletos, que bien podrían venir en un disco de demos de cualquier revista de videojuegos, por precios desorbitados.

Ocurrió ya con el GT Prologue. Un juego para PS3 que cueste 70 debe estar completo, pero este no lo estaba. Al poco de salir, nuestros amigos de Sony comunicaron que era sólo en prólogo (bien lo dice el título) del GT 5 y que el juego completo llegaría después. Tan "después" que todavía no ha llegado.

Pero es que ahora con el GT de PSP han vuelto a hacer lo mismo. Anuncian un juego completo y lo que nos dan es una suerte de demo en el que podemos hacer poco más que sacar las licencias y jugar carreras Arcade. Tanta cara tienen estos señores que promocionan la PSP Go, su último "experimento" ofreciendo la descarga gratuita del juego para todo el que la compre. Hasta ellos mismos reconocer la basura que han hecho, "regalando el juego". Un consejo: si os vais a comprar la máquina y creeis que es un regalazo, quitaos la venda de los ojos.

Que sí, que los gráficos están muy bien para ser de PSP, pero para hacer esto, hubiesen reeditado las dos primeras ediciones completas del juego para la portátil y habrían quedado mucho mejor.

En fin... menos mal que no lo he comprado.

Pinocho y el Emperador de la Noche (1987)

Hoy, hablando en un tema en el foro de Fuertecóndor, me he acordado de esta película. No es que vaya a escribir una entrada sobre cada peli que ví cuando era pequeña (porque podría dedicar el blog sólo a ese tema), pero esta me marco de alguna manera u otra.



Pinocho y el Emperador de la Noche era una película extraña. Daba muchísimo miedo.
No parecía estar concebida como película infantil, sino para un público más adulto. Recrudece el edulcorado clásico de Carlo Collodi hasta unos límites que nunca deberían haber sido vistos por los ojos de ningún niño.

Todos conocemos la historia de Pinocho: tiene un trasfondo duro, pero sabiéndolo llevar no hay por qué caer en las crueldades. Y esta película lo hace. La escena en la que el titiritero convierte a Pinocho en marioneta delante de todo el circo y le obliga a bailar tirando de los hilos, rompiéndole cosas y en medio de una música horrible parece más sacada de una película de Saw que de un cuento infantil. De hecho esta escena se censuró para poder emitir la película por televisión, porque producía pesadillas muy desagradables en los niños que la veían. Yo tuve la mala suerte de ser una de las "víctimas".


Imagen de la escena


Era oscura hasta decir basta: los movimientos, la ambientación, la música... y la parte en la que llegan a la cueva del Emperador de la Noche (si es que los niños consiguen ver hasta esa parte sin llorar y gritarle a su mami que quite la película) es para que no vuelvan a dormir durante el resto de su infancia. Una de las escenas en la cueva también fue censurada porque Pinocho caía en una fuente de agua verde y salía claramente perjudicado. Esta escena hacía clara alusión a la absenta, también llamada El Hada Verde, en contraposición al Hada Azul de la película.


El Emperador de la Noche

Hasta hace bien poco no fui capaz de verla entera. Fue la única en la que mis padres se equivocaron. Tenía el trauma ahí presente, pero me lo tomé como un reto y aún me sigue produciendo sensaciones desagradables. Desde luego, esta no será una de las pelis que le grabaré a mi sobrino.


Os dejo la primera escena de la que hablo, para que veais a lo que me refiero. Sólo he podido encontrarla en inglés.



Si la mirais con ojos de niño, entendereis el miedo al que me refiero.

¿Gran mentira o falta de adaptación?

Ya hace casi dos semanas que he empezado el segundo curso de Periodismo en la universidad. Estas dos semanas han sido muy fructíferas porque han coincidido con mis vacaciones laborales; así que he podido llevar al día sin ningún problema y sin agobios todo lo que tiene que ver con las clases.
Pero sólo me queda una semana de vacaciones, y lo cierto es que ya estoy empezando a ver la que se me viene encima.

Sobre compaginar estudios y trabajo, el Plan Bolonia dice esto:

¿Podrán los estudiantes combinar trabajo y estudios?
Los alumnos que lo deseen podrán compaginar sus estudios con el trabajo. De hecho, cada universidad debe fijar el número mínimo de ECTS por alumno y curso académico, para que los estudiantes puedan cursar estudios a tiempo parcial.
Y después nos invita a ver un vídeo más extenso sobre el tema, que podeis ver en este link:

Ver vídeo


Pero lo cierto es que tras hablar con mis profesores sobre el por qué de mi futura ausencia en clase muchos días, la mayoría de ellos me han puesto la misma cara que me ponían los del año pasado y que me costó incluso suspender una asignatura cuyo examen aprobé de calle.

¿Miente Bolonia o es que la universidad aún no se ha acostumbrado al Plan?

Yo creo que es más lo primero que lo segundo y voy a explicaros por qué:

El Plan Bolonia ha decidido implantar en la enseñanza universitaria la Evaluación Continua; concepto que hasta la "bolonización" de la universidad sólo se implanataba durante la enseñanza obligatoria y el Bachillerato.
La Evaluación Continua consiste en que el profesor evaluará a los alumnos de manera continuada, mandando tareas diarias, trabajitos e incluso haciendo firmar las clases para controlar la presencia de los alumnos en clase.
Me parece perfecto que las enseñanzas universitarias se hayan acercado mucho más al aprendizaje por parte del alumno y a la parte práctica, pero que no nos intenten vender entonces que con el nuevo plan es más fácil que la gente compagine estudios y trabajo, porque es faltar a la realidad.

 Voy a poneros un ejemplo que sufrí en carne propia: Cierta asignatura exigía prácticas de radio con la elaboración de un guión radiofónico cada domingo y su posterior radiación en la facultad los lunes. De esas prácticas, participé en todos los guiones y mi trabajo me permitió ir a dos sesiones de radio de las cuatro que se hicieron en total.
Pero el problema llegó cuando la profesora, que hacía firmar las clases para controlar la presencia, no tuvo en cuenta mis prácticas a la hora de evaluarme porque había faltado a muchas clases. Aún contestando en un examen oral más preguntas de las que ella misma había dicho que había que contestar para aprobar, suspendí.

No sólo perdí mi tiempo haciendo las prácticas, sino que también lo perdí estudiando para el examen. Y todo porque me es imposible ir a clase todos los días.

O se está tomando muy a la tremenda el procedimiento, o en este aspecto Bolonia miente más que habla. Decidan ustedes.